sábado, 27 de septiembre de 2008

MIRA SI SERÉ TORPE...







Una noche me regalaron algo parecido a un arco iris y creí que era solo para mí. ¡Qué tonta!
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Mira si seré torpe
que ni siquiera siento
la cicatriz.

Mira si seré pobre
que me basta tu sueño
para vivir.

Mira si seré joven
que todavía espero
algo de ti.
Javier Egea

viernes, 26 de septiembre de 2008

POEMA DE LA DESPEDIDA



Pocas cosas hay, aunque hay algunas, que sean más agradables que la lectura en la cama antes de dormir.
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Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizás no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste...No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco,
pero sí sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí..
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.
José Ángel Buesa

jueves, 25 de septiembre de 2008

VENUS RECREÁNDOSE





Estoy leyendo "Elogio de la madrastra". La descripción que hace Mario Vargas LLosa de la obra de Tiziano "Venus recreándose con el amor y la música", el cuadro que aparece arriba, me ha procurado un rato especialmente agradable.
La transcribo para que mis amigos también lo pasen bien y la aderezo con música barroca que aunque, en este caso, es muy conocida no deja de conmoverme cada vez que la escucho.

"Ella es Venus, la italiana, la hija de Júpiter, la hermana de Afrodita la griega. El tañedor del órgano le da lecciones de música. Yo me llamo Amor. Pequeñin, blando, rosáceo y alado, tengo mil años de edad y soy casto como una libélula. El ciervo, el pavo real y el venado que se divisan por la ventana están vivos como la pareja de amantes enlazados que pasean a la sombra de los árboles de la alameda. En cambio, el sátiro de la fuente en cuya testa surte algua cristalina de una jofaina de alabastro, no lo está: es un pedazo de mármol toscano que un hábil artista venido del sur de Francia modeló...
El jovén profesor y yo no estamos aquí disfrutando sino trabajando, aunque es verdad, todo trabajo hecho con eficacia y convicción muda en placer. Nuestra tarea consiste en despertar la alegría corporal de la señora, avivando las cenizas de cada uno de sus cinco sentidos hasta volverlas llamaradas y en poblar su rubia cabeza de sucias fantasias. Así le gusta a don Rigoberto que se la entreguemos: ardiente y ávida, todas las prevenciones morales y religiosas suspendidas y su mente y su cuerpo sobrecargados de apetitos. Es una tarea grata pero no fácil; requiere paciencia, astucia y destreza en el arte de sintonizar la furia del instinto con la sutileza del espíritu y las ternuras del corazón."


Vargas LLosa es maravilloso.

LECTURA EN EL METRO






En una de las paredes de un vagón de metro, hace muy pocos días, conocí este poema y disfruté.


Para que yo me llame Ángel González,

para que mi ser pese sobre el suelo,
fue necesario un ancho espacio
y un largo tiempo:
hombres de todo mar y toda tierra,
fértiles vientres de mujer, y cuerpos
y más cuerpos, fundiéndose incesantes
en otro cuerpo nuevo.
Solsticios y equinoccios alumbraron
con su cambiante luz, su vario cielo,
el viaje milenario de mi carne
trepando por los siglos y los huesos.
De su pasaje lento y doloroso
de su huida hasta el fin, sobreviviendo
naufragios, aferrándose
al último suspiro de los muertos,
yo no soy más que el resultado, el fruto,
lo que queda, podrido, entre los restos;
esto que veis aquí,
tan sólo esto:
un escombro tenaz, que se resiste
a su ruina, que lucha contra el viento,
que avanza por caminos que no llevan
a ningún sitio. El éxito
de todos los fracasos. La enloquecida
fuerza del desaliento...

Ángel González

sábado, 13 de septiembre de 2008

CGPJ




Las últimas noticias que aparecen en la prensa sobre la elección de los miembros del CGPJ, me han llevado a buscar un párrafo de un libro que leí en mis vacaciones veraniegas.

"- Como jefe mío le apunto, y peor para usted si mis disparos dan también en otro blanco. Pero fíjese hasta qué punto está limitado, hasta qué punto desea usted corresponder a su etiqueta. Resulta usted tan limitado como cualquier pobre hombre que se alista a un partido político."


Boris Vian "El otoño en Pekin"